Quiénes sostienen este proyecto de clima interior

Trabajamos con un caso muy concreto: la humedad y la calidad del aire en dormitorios de pisos pequeños, donde una ventana mal orientada o un radiador encendido toda la noche cambian el descanso. Desde ahí revisamos sensores de CO2, ionización y limpieza para que el sistema se ajuste solo, sin que tengas que levantarte a media madrugada a tocar nada.

Antes de instalar cualquier equipo medimos el cuarto durante varios días: temperatura, humedad relativa y CO2 en distintos momentos. Esa lectura previa explica por qué dos habitaciones iguales de tamaño pueden necesitar ajustes distintos.

De un humidificador aislado a un sistema de clima doméstico

Comenzamos midiendo la humedad de una sola habitación y terminamos entendiendo que el aire de una casa funciona como un organismo: si una parte cambia, el resto responde. Ese fue el punto de partida de todo lo que vino después.

2019 — Primeras mediciones reales

Instalamos sensores de humedad y CO2 en dormitorios de Rosario y registramos durante tres meses. Los datos mostraron que la mayoría de los equipos del mercado trabajaban a ciegas: subían la humedad sin leer el ambiente. Ahí decidimos que cualquier dispositivo nuestro debía medir antes de actuar.

2021 — Automatización sin dependencia de la nube

Reescribimos el firmware para que las rutinas de humidificación, ionización y ventilación corrieran en el propio equipo. El objetivo era simple: si se cae la conexión, el clima de la casa no debería caerse con ella. Esa decisión sigue marcando cómo diseñamos cada producto.

2023 — Un solo panel para toda la casa

Sumamos el hub AirLink y empezamos a coordinar humidificador, purificador y sensores bajo un mismo criterio. En departamentos chicos notamos una diferencia concreta: dejar de ajustar cada aparato por separado y pasar a definir un rango de confort general.

2024 — Mantenimiento pensado para el usuario

Rediseñamos filtros y depósitos para que se puedan limpiar sin herramientas y sin desarmar el equipo. La mayoría de las fallas que veíamos en campo no eran electrónicas, eran de mantenimiento postergado. Cambiar eso mejoró la vida útil más que cualquier mejora de hardware.

Escríbenos si sigues ajustando el aire de tu cuarto

Este proyecto empezó en un departamento de dos ambientes en Rosario, con una ventana que daba al patio y un sensor de CO2 que subía cada noche. Aprendimos a leer los números antes de tocar cualquier perilla, y esa costumbre sigue guiando cada decisión que tomamos hoy.

Si quieres contarnos cómo es tu espacio, qué mides y qué te falta, escríbenos. Respondemos con observaciones concretas sobre humedad, ventilación y calidad del aire, sin promesas de catálogo.

Quiénes mantenemos el aire de tu cuarto en su punto

Empezamos midiendo. Antes de hablar de humidificadores o de ionización, pasamos semanas registrando cómo se comporta el aire de un dormitorio común en Rosario: cómo sube el CO2 con la ventana cerrada, cómo cae la humedad relativa de madrugada, cuánto tarda en secarse la garganta al despertar. De ahí salió el enfoque que hoy sostiene todo lo que diseñamos.

Para quién trabajamos

Para quien duerme mal y sospecha que el problema no es el colchón. Para casas chicas donde no entra una torre de purificación. Para familias con un bebé en la habitación de al lado y la necesidad de saber, sin adivinar, qué está pasando con el aire durante la noche. No vendemos aparatos aislados: armamos un sistema que se regula solo y que podés revisar cuando quieras.

  • Medición antes que promesa: cada ajuste parte de un dato real de tu espacio.
  • Automatización silenciosa: el equipo corrige humedad y CO2 sin que tengas que tocar nada a las tres de la mañana.
  • Lenguaje claro: explicamos qué mide cada sensor y por qué el rango importa, sin tecnicismos de folleto.
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